En tan solo tres días dará comienzo la Feria de Málaga. Los fuegos, el pregón, el calor y la diversión marcan la semana más importante de la ciudad; pero también el alto número de visitantes con los que cuenta tradicionalmente la provincia  en esta época del año.

Las fiestas arrancarán con fuerza en este primer fin de semana con los tradicionales fuegos del viernes, que serán lanzados desde la dársena de Levante, y el pregón de la cantante malagueña Vanessa Martín; y tocarán a su fin el próximo domingo 21.  Durante estos días, según las previsiones de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos), los establecimientos hoteleros alcanzarán como mínimo la misma ocupación media que en este mismo período el año pasado (92%). La Feria de Málaga concluyó el pasado año con un 10 por ciento más de beneficios y un impacto económico global cifrado por el Ayuntamiento en más de 49 millones de euros. Aunque los sectores reinantes fueron los establecimientos hoteleros y hosteleros, las fiestas supusieron también un incremento de las visitas monumentales, debido al gran aumento de la oferta cultural que ha experimentado la capital en los últimos tiempos.

Además de las pernoctaciones previstas, el puerto recibirá unos 17.500 cruceristas a lo largo de la semana, distribuidos en los siete buques que atracarán en el puerto estos días. En la mayoría de los casos los cruceros estarán fondeados en la bahía malagueña en un horario que permitirá conocer la feria a aquellos que lo deseen. La cifra de visitantes que pasará por la ciudad estos días, podría llegar a las 22.600 personas, si se le suman los miembros de la tripulación de los siete buques.

Desde Mediterráneo Real, no podemos dejar de daros algunas recomendaciones a tener en cuenta si visitáis la capital en estos días festivos.

La Feria de Málaga cuenta con dos zonas de actividades bien diferenciadas. Durante el día la ebullición se produce en el centro de la ciudad, donde podemos disfrutar de platos tradicionales a un precio económico y música en la calle hasta altas horas de la tarde. ¿Un lugar típico para comer? El Pimpi. ¿La bebida? El clásico Cartojal, pero cuidado, está muy fresquito y puede ser traicionero si se bebe muy rápido. Algo imprescindible: bailar unas sevillanas en la Plaza de la Constitución y escuchar una panda de verdiales tocando en Calle Larios.

Si queremos un ambiente más tranquilo y familiar, es recomendable visitar el Cortijo de Torres, también conocido como “El Real”. Es el entorno ideal para disfrutar de los enganches de caballos, vestirse con los trajes típicos o degustar las raciones de paella a las que invitan las casetas. Sin embargo el máximo apogeo de El Real se produce por la noche.  Hasta altas horas de la madrugada, un gran número de casetas funcionan como discotecas, acogiendo a gran número de jóvenes con muchas ganas de pasarlo bien. También se concentran en este recinto ferial las más diversas atracciones, donde mayores y niños podrán disfrutar de toda la diversión de la feria. Los puestos de comida rápida repartidos por toda la zona, completan esta amplia oferta para todos los públicos.

En resumen: mucha diversión, mucho ambiente, y una ocupación excepcional; que seguro traerán a Málaga grandes beneficios culturales, económicos y de repercusión internacional.

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Cartel de la feria 2016 diseñado por la artista Carme Pons.